El miércoles de ceniza viene a interrumpir el Tiempo Ordinario.

Que es el ciclo más largo del calendario litúrgico. Marca el comienzo del Tiempo de la cuaresma, que significa cuarenta días de preparación para la Pascua, que es la fiesta más grande de los cristianos. La Pascua es el paso de Cristo de la muerte a la vida.

La ceniza es producto de la cremación de las palmas del año anterior.

La palabra ceniza, viene del latín "cinis", es el resultado de la combustión, es lo que queda de algo después de ser consumido por el fuego. La ceniza utilizada es fruto de la cremación de las palmas del año anterior y viene a ser simplemente un gesto simbólico, una respuesta a la palabra de Dios que nos invita a la Conversión.

Desde hace varios años con ayuda de laicos comprometidos, que participan en los diversos grupos parroquiales (Ministros y Misioneros) se impone ceniza no solo en la parroquia, sino también en las capillas y casas de oración (estas últimas resultado de la sectorización en la Misión Permanente).

Pidamos a Dios para que la Iglesia en este tiempo de cuaresma viva una verdadera conversión y aceptación del Evangelio que le permita vivir la Pascua que Cristo trae para todos nosotros que creemos en él.